Desde el domingo que estoy pensando en estos tres últimos días y en lo que hace cuatro años pasaba en Ferrol en unas fechas como éstas, ¡cómo olvidarlo, CUATRO largos años!
Alguien podría decir que los años pasan rápido, para mí desde luego no. Han ocurrido tantas cosas que sólo de pensarlo me da fatiga; Juzgados, Instituciones, Colegios Profesionales, Administración Judicial, Administración Sanitaria, Medios de Comunicación...uff! ha sido un no parar.
Algunos reveses judiciales muy difíciles de digerir: lo incomprensibles que pueden ser a veces las decisiones "conforme a Derecho"; bien es verdad que en esos momentos tan duros un buen amigo, que de esto sabe un rato, cada vez que sufríamos un bofetón judicial me decía "paciencia, paciencia, que la Justicia es lenta, pero llega", ¡qué razón lleva!
Y sí, hoy hace cuatro años que Coté ingresaba en prisión por primera vez. Con todo lo que ha pasado, al revisar la prensa de aquellos días, aún soy capaz de sentir las mismas sensaciones tan fuertes, extrañas, contradictorias, atemorizantes, liberadoras....Nunca olvidaré esa primera reacción al leer la prensa de la mañana en internet: "Coté detenido, Dios mio, es justicia divina, el que la hace la paga", sin darme cuenta unas cuantas lágrimas caían por mi cara mientras llamaba por teléfono a Fernando, a mi madre....¡Qué poco imaginaba yo que aquella detención me traería otras muchas lágrimas, mucho trabajo, mucha frustración...! pero también muchos y magníficos amigos y compañeros, mucha solidaridad, cariño y comprensión, mucha experiencia judicial que me ha devuelto la ilusión y el gusto por mi carrera, el respeto de los profesionales sanitarios...y tantas cosas buenas, si es que hasta las rosas más bonitas tienen espinas!
Esto ha sido, es y seguramente será, muy duro, pero ya sabéis que tengo una confianza absoluta en la Justicia, y sobre todo siempre tuve muy claro que sólo acaban contigo si te acabas rindiendo, y yo soy de las que en la guerra no rinde la bandera aunque me quede sin cartuchos, siempre habrá una estaca o una piedra al alcance de mi mano.
Esto ha sido, es y seguramente será, muy duro, pero ya sabéis que tengo una confianza absoluta en la Justicia, y sobre todo siempre tuve muy claro que sólo acaban contigo si te acabas rindiendo, y yo soy de las que en la guerra no rinde la bandera aunque me quede sin cartuchos, siempre habrá una estaca o una piedra al alcance de mi mano.
Ahora, 1460 días después de aquella primera detención, estoy convencida de que volveremos a verle entrar en Teixeiro, sólo que esta vez será por una larga, muy larga temporada, es de JUSTICIA!!


