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martes, 24 de abril de 2012

Las amenazas de Coté.

Estos días he estado repasando los historiales de mis compañeros, deteniéndome en los detalles, detalles que suponían para nosotros una nueva modalidad de la desgraciadamente tan conocida tortura de la "gota malaya"...¿en qué consiste esta tortura?, pues en sentarte atado a una silla y dejar que durante horas, días, caiga sobre tu cabeza agua gota a gota, continuamente, hasta que resuene en tu cabeza provocando un gran dolor para terminar abriendo una brecha allí donde cae.
Pues eso, eso es lo que vivíamos los pacientes de tan insigne "médico"; en cada consulta, en cada cita esgrimía sin piedad sus mejores armas: la amenaza, el miedo, el anuncio de un mal mayor si no asistías a su consulta:
-Posible formación de trombos, cuya consecuencia sería una trombosis o tromboflebitis con amputación de extremidad a largo plazo.
-Índices tumorales altos en las analíticas, como consecuencia un cáncer, sobre todo la leucemia, su preferida.
-Estrechamiento de canal medular por compresión vertebral, consecuencia una paralísis en sus dos versiones paraplejía y tetraplejía. Aquí aprovechaba para ilustrarte del maravilloso trato que te dispensarían en el Hospital de Tetrapléjicos y Parapléjicos de Toledo.
-Virus innombrables, venidos de sabe Dios dónde, con consecuencias imprevisibles: sordera, ceguera, pérdida de algún órgano principal.
-Agravamiento de las enfermedades crónicas como la fibromialgia, el lupus, el herpes, el asma, etc....
-Artrosis o artritis reumatoide, con posterior rotura de huesos o inutilización de alguna extremidad.
-Y tantas otras.......
Una cosa es que un médico te diga la verdad sobre qué enfermedad padeces, sus consecuencias y sus posibles soluciones o tratamientos, y otra bien distinta es que cada día, todos los días, que ibas allí, la advertencia se convertía en la única explicación, y si se te ocurría el mencionarle que te gustaría contrastarlo con otro médico, entonces se armaba la de Trafalgar; primero estallaba:
-¿Dónde vas a encontrar tú un médico con la preparación que tengo yo? que a mi me han formado en EE.UU, no como a estos patanes de aquí que salen de la Facultad sin puta idea. ¡Vete, vete, ya volverás corriendo y ojalá que después no sea tarde!
Normalmente después de ese estallido te dejaba solo en la cabina durante un rato y luego entraba como una seda y hasta se ponía extrañamente comprensivo y cariñoso:
-¿Pero no te das cuenta que es tirar por la borda todo lo que llevamos adelantado?, si en nada terminaremos tu tratamiento (¿en nada?, JA, no conozco a nadie al que le haya dado el alta), ¿te vas a arriesgar a tener que empezar de nuevo dentro de un tiempo cuando veas que con la medicina española no vas a ningún lado?. Y mira si en el peor de los casos viésemos que el tratamiento no es suficiente yo mismo me comprometo a llevarte a la Clínica Mayo o a Houston.....
Y zas!!! ya estaba la mosca de nuevo pillada en la tela de araña. Siempre fue un encantador de serpientes, con un gran poder de seducción a nivel médico, y si aún por encima te lo recomendaban médicos del prestigio del Dr. Arriaza, ¿quién eras tú para ponerle en duda?
Ahora con la perspectiva que ta da el tiempo, te das cuenta de lo fácil que resulta asustar a quien ya de por sí acude a ti como "profesional" con dudas, con miedo sobre el futuro de su salud, de su vida o la de un ser querido; y por encima ese daño psicológico que aquellas palabras te producían y que a algunos nos situaron al borde del abismo. Lo tengo claro, si, para mi tal conducta constituyó sin duda alguna un (presunto) delito de amenazas y ahora si quieren que me lo rebatan jurídicamente, así nos sentimos....y lo que ya es denigrante, lo que ya te retrata es que lo hicieses con los niños, miserable!!!
  

martes, 17 de abril de 2012

La tercera y definitiva.

Una vez que le retiré el tratamiento "biológico" a mi hija para su "incipiente asma o complicaciones broncopulmonares", sólo le permití al insigne doctor que tratase a mi hija del problema de espalda; no creía que por "presuntas" manipulaciones osteopáticas le pudiera hacer daño, estaba convencida de que era una especie de fisioterapia preventiva. Así que cada vez que íbamos mi hijo y yo (a veces mi madre también) a recibir nuestro tratamiento pues aprovechábamos para que la manipulase a ella la espalda.
La niña que había empezado a ir a la piscina pilló un hongo entre el dedo grueso del pie derecho y el siguiente dedo; la pediatra le recomendó una crema con fungicida. Cuando llegamos a la consulta de Coté y vió el pequeño vendaje que tenía la niña en uno de los dedos para mantenerlos secos y evitar que la infección se extendiese, inmediatamente se interesó por el asunto:
-¿Qué es esto?
-Nada, que pilló unos hongos en la piscina y se está poniendo "tal" (no recuerdo su nombre) crema.
-Eso no vale de nada, y además esa misma crema puede tener efecto rebote y extenderse a todo el pie, y luego ya verás lo que es bueno; yo he visto dedos que empezaron con un hongo y por un mal diagnóstico o tratamiento acabaron amputados.
-¿Queeeee?, pero si sólo es un hongo.
-Ya, pero ¿sabes qué clase de hongo es?
-No, supongo que lo sabrá la pediatra...
-¿Le hizo una analítica?
-No, la miró con una luz violeta y nada más...
-Pues eso no llega, espera un momento...
Salió de la cabina y al momento volvió con una especie de cuchillita pequeña, una jeringuilla y dos botes de análisis.
-¿Qué vas a hacer?, le dije
-Un análisis como Dios manda..
-Pero ¿le va a doler?..
-Más le va a doler como se le caiga la uña para siempre o pierda el dedo...
Yo me quedé helada, no tenía tiempo a consultarlo con nadie; allí parada vi como a mi pequeña princesa de cinco añitos le raspaba la piel del dedo grueso en vivo y sacaba como una capa fina de piel....el chillido de la niña y el llanto hizo que la abrazara rápidamente...
-¿Pero tenías que hacerlo así?...
No me contestó, metió lo que llevaba la cuchilla en un bote y le puso el nombre de mi hija. Luego le pinchó en la zona y extrajo un poco de sangre. La niña lloraba y yo estaba atacada de los nervios...
-Acaba ya, que esto es mucho para ella...
-Tú no me vas a decir a mi cuando tengo que acabar mi trabajo...Y de todas formas ya está ahora se le echa Betadine y en tres o cuatro días ya sabremos lo qué es para hacerle el tratamiento.- Por cierto esa analítica evidentemente costó un pastón.
A los tres días me llamó por teléfono par decirme que mi hija tenía uno de los hongos más peligrosos que había y que él ya había pedido un tratamiento específico para ella, que era un poco caro pero muy efectivo.
Cuando volví a su Clínica, tras hacerle las manipulaciones en la espalda, traía dos jeringuillas: una para pincharle en el brazo como si fuese una vacuna y la otra para pincharle entre los dedos, precisamente donde la niña tenía la herida....las lágrimas en silencio de la niña me partían el alma.
-¡Que madres más blandengues!, ja, ja, ja...-se reía. Le puso un algodón entre los dedos... y así estuvimos llendo una larga temporada, pero aquello no mejoraba, así que me propuso hacer una nueva analítica para ver si el hongo había mutado y había que cambiar el tratamiento. Le dije que en ese momento no, y que lo íbamos a pensar.
-¡Haced lo que queráis, pero luego que no tengáis que llorar todos!
Al día siguiente llevé a la niña a la pediatra, me la envió al dermatólogo porque la piel de todo el dedo, incluso la uña no tenía buen aspecto.
La dermatóloga alucinó porque nunca había visto que un hongo NORMAL hiciese tal "desfeita", me preguntó que cómo habíamos tardado tanto en llevarle la niña; evidentemente dí excusas tontas. Al final le dió un corticoide por vía oral, unos polvillos para echar en el agua porque tenía que lavarse el pie todos los días y después, una vez muy seca la zona, untarla con una crema, y que en casa anduviese el mayor tiempo posible con el dedo al aire, y por supuesto nada de piscina hasta terminar el tratamiento.
Se resistió (para sorpresa de la dermatóloga) pero al final desapareció el dichoso hongo, y nunca más apareció, como tampoco nunca más aparecería mi hija por la Clínica de Coté!!

miércoles, 4 de abril de 2012

La segunda que no olvidaré!!!

Mi hija terminó su tratamiento, se vacunó por el calendario oficial, pero como cualquier crío pequeño se volvió a acatarrar, nada serio según la pediatra; pero ahí, fallo mío, coincidió que la niña nos acompañó a Ferrol pues aquel día no tenía con quien dejarla, y la vió. Volvió a la carga con lo del asma, alergia y la bronquitis crónica....ya sabéis cómo era a la hora de meterte el miedo en el cuerpo!!Mi princesa empezó con un tratamiento biológico y homeopático; a la niña al principio le remitió la tos pero por las noches respiraba mucho por la boca y se despertaba a menudo.
Una noche sobre las 23.00 horas la fiebre le subió hasta casi los cuarenta grados, y el "doctorcísimo" estaba de viaje en U.S.A., con lo cual me la lleve al Materno Infantil. La revisaron y al no encontrar más que la fiebre alta decidieron dejarla ingresada en planta para observación; sin embargo no pasarían ni dos horas cuando entró una enfermera en la habitación donde yo estaba con la niña en una cuna (apenas tenía los dos añitos) y dijo que nos íbamos para hacerle una prueba que ya estaba todo preparado. Cuando llegué a la sala, la niña lloraba desesperadamente por el miedo y la incomodidad de la fiebre y de la falta de sueño; la acostaron en una camilla y me pidieron que firmase la autorización para una punción lumbar y luego que las ayudase a mantenerla sujeta que la iban a atar con una especie de sujecciones. Horrorizada les pregunté qué cual era el motivo de esa terrible prueba (sé de lo que hablo pues años más tarde me la harían a mí) y me contestaron que con esa fiebre y al no tener otros síntomas querían descartar una meningitis....¿MENINGITIS? Cogí a la niña en brazos y le dije que mientras no viniera a hablar el médico conmigo a la niña no la tocaban. Tuvimos una bronca de no te menees y me acompañaron de nuevo a la habitación junto con mi niña; apenas tardó quince minutos en aparecer el médico y me dijo lo mismo que la enfermera; yo que algo sabía del asunto le dije que no sólo por la fiebre se reconoce la meningitis, que la niña movía perfectamente la cabeza, que no tenía vómitos ni diarrea, que no había perdido el conocimiento y que estaba perfectamente salvo por la fiebre, así que me negaba a que se le hiciese la punción. El médico se mostró muy enfadado y me trajo un papel para que firmase el alta voluntaria, responsabilizándome de lo que pudiese ocurrir. Me fui de allí a las 05.00 de la madrugada y al llegar a casa le puse paños fresquitos en la frente y le dí ibuprofeno...a la mañana siguiente mi niña estaba milagrosamente como nueva.
Dos días después, ya con el "doctorcísimo" de vuelta, le comenté lo ocurrido y me dijo:
- Mujer si lo de la fiebre es normal, seguramente le va a pasar más veces y no deberías haberle dado nada para bajársela; la medicación que le estoy dando es para que la niña haga episodios de fiebre para crear defensas contra las enfermedades, hiciste bien llevándola de allí.
En ese momento fue la primera vez (luego vendría alguna otra) en que tuve ganas de darle una buena bofetada.
Se disponía ya a pincharla, cuando le dije:
- ¿Qué vas a hacer?
- Ponerle su tratamiento.
- Hoy no, es más no quiero que siga con él.
Os imagináis el tira y afloja que tuvimos, pero no la pinchó; eso sí me cobró igual la medicación pues como "estaba adaptada a las necesidades de mi niña no valían para otro enfermo"....
Se fue de la cabina, y al rato volvió transformado, como si no hubiésemos tenido la bronca y me dice:
- Bueno Fontán, ya ví al niño (estaba en otra cabina) va como un reloj, ahora tenemos que seguir ocupándonos de la peque, súbela a la camilla que faltan las manipulaciones (es que según parecía la niña tenía tendencia a desviársele la columna por eso desde el año y medio la manipulaba la espalda). Eso no me pareció peligroso y sí se lo permití....¿Os daís cuenta el caso era no perder la cliente, no la paciente?
Al llegar a casa cogí toda la medicación biológica-homeopática y la tire a la basura; a mi hija nunca más le subió tanto la temperatura y pasó los mismos catarros que el resto de los críos de su edad.
¿Tengo o no tengo motivos para desear que te pudras en una celda?...pero hay más y no me los voy a callar!!

domingo, 1 de abril de 2012

Coté, las vacunas y mi niña.

Recuerdo que era mi niña muy pequeña cuando pilló una impresionante bronquitis, y justo me coincidía con las fechas en que debía ponerle una de las vacunas pautadas en el calendario de vacunación infantil; evidentemente su pediatra me dijo que lo primero era curar esa bronquitis y luego ya la vacunaríamos, que un par de semanas más o menos no tenía demasiada importancia.
En esos días yo acompañaba a mi otro hijo a su "tratamiento" con Coté y claro salió en la conversación:
- Tráemela mañana si quieres y le echo un vistazo....
- No, no hace falta ya está con antibióticos....
- ¿Antibióticos?, eso, tú ínflala de antibióticos que cuando de verdad le hagan falta ya veremos que haces...además las bronquitis se curan muy bien con medicación biológica.
- Bueno, ahora ya está, si se le vuelve a repetir ya veremos...
- Eso, tú espera a que se le repita y conviértela en una asmática, o vuelve a darle más antibióticos...¡cuanta madre irresponsable anda por el mundo!
- Oye, oye, que no es para tanto....
- Y por encima vacunándola, tú no sabes que todos mis pacientes infantiles no se vacunan, eso es una barbaridad, eso ya es antiguo, le bajas las defensas naturales...., los niños tienen que ser capaces de defenderse por sí mismos de las enfermedades; lo que sí debes hacer es crearle defensas naturales con tratamientos biológicos y autovacunas, son más caras que las que te da la Seguridad Social que si supieras de dónde las sacan ni de coña se las pondrías, y eso muchas ni están suficientemente probadas!!
La verdad es que cuando me fui de su consulta, mientras iba en el coche le daba vueltas al asunto de las autovacunas y las vacunas biológicas, porque además se había sentado en el silloncito de la cabina citándome un montón de estudios de Universidades americanas y de experiencias que él había vivido (como siempre) que te hacían pensar.
El sentido común me dijo que siguiera vacunándola, luego se producirían tres episodios más con la niña que contaré en otro artículo y que me llevó a que la niña  fuese el segundo miembro de mi familia que dejase de ir allí antes de que yo me fuese definitivamente.
Ahora, con lo que ya conozco de las historias de mis compañeros, sé que los niños que iban allí estaban vacunados como los de todo el mundo, afortunadamente nuestro instinto de madres prevaleció sobre sus recomendaciones "médicas".
Vértigo me da pensar qué hubiese podido pasarle a mi princesa si le hubiese hecho caso en lo de no vacunarla....Lo mío ha sido (sigue siendo) muy duro, pero lo que le has hecho a mi familia directa e indirectamente, eso, eso........el infierno poco me parece para tí, por eso confío en que empieces a disfrutarlo en este mundo!!

domingo, 25 de marzo de 2012

La "cotedependencia".

Son muchas las personas y periodistas que nos han preguntado, y aún preguntan, cómo podía ser que si nos encontrábamos tan mal o si no notábamos una clara mejoría después de un tiempo más o menos largo de tratamiento en su "Clínica" podíamos seguir acudiendo a su consulta; siempre damos explicaciones muy detalladas de las causas, pero considero que todas y cada una de ellas se puede resumir en una sola palabra: "cotedependencia".
Y es más, ahora, sabiendo lo que sabemos (y lo que esperamos saber todavía), esa palabra cobra mayor sentido: coté-dependencia......¿porque qué es una persona que tiene un dolor o patología crónica y necesita de un determinado fármaco para paliarlo?, pues eso, un dependiente. Lo cruel de esto está en que mientras para nosotros, y siempre según sus palabras, nos estaba aplicando una terapia curativa, él sabía perfectamente que lo que estaba haciendo era, por decirlo de modo "generoso", un tratamiento paliativo; es decir, en lugar de curar una dolencia solamente disfrazaba sus síntomas.
Si tienes una inflamación a causa de una dolencia vertebral ¿qué mejor que una buena dosis de cortisona?...y hasta la próxima sesión antes de que vuelva a doler!! Supongo que el mismo objetivo tendrían los anestésicos locales como la lidocaína o la procaína; si además completamos el "cóctel" con un valium, vamos, que te ibas para casa como una seda....hasta que tu cuerpo te avisaba de que necesitabas otra dosis, y corriendo para Ferrol o Viveiro.
Ahora nos explicamos esos síntomas que tuvimos durante semanas incluso meses después de que le cerrasen la clínica y por tanto nos quedásemos sin "tratamiento": sudores, nerviosísmo, mareo, taquicardía, insomnio, sensación de inestabilidad, irritabilidad....estábamos pasando nuestro particular calvario de desintoxicación.
Esa "dependencia" farmacológica venía reforzada por la "dependencia" psicológica de la que ya hemos tratado alguna vez:"si dejas el tratamiento no me responsabilizo de las consecuencias....", "vas baja de tratamiento, en cualquier momento te puede volver a repetir y después va a ser tarde.....", "este tratamiento no es de quita y pon, cuando te dé la gana, o eres constante o no sirve de nada.....". Por encima teníamos "médico" 24 horas al día los 365 días del año ¿dónde encuentras eso?, ni en el mejor seguro ni en el mejor médico privado, nos tenía pillados!!
Sí, está claro que sufríamos "cotedependencia", pero por suerte de ese mal ya nos hemos curado; ahora toca curar las secuelas, tanto físicas como psicológicas o emocionales que este ser tan dañino nos ha dejado, pero para eso contamos con la mejor "doctora" posible: la JUSTICIA!!

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Diagnosticaba el "Dr. Coté"?

Como ya conté en otros artículos la gran mayoría de nosotros llegábamos a la consulta de Coté con un diagnóstico previo, a veces íbamos remitidos por otros facultativos, a veces por la fama que le precedía.
¿Cómo reaccionaba el "doctor" ante esos diagnósticos?
- Si el diagnóstico previo era de una enfermedad crónica, de esas para las que la medicina oficial no tiene curación (fibromialgia, esclerosis, reúma, parkinson....) lo confirmaba, eso sí previa "puesta al día" de más pruebas que pagabas religiosamente a precios "populares"; solía ponerle su "toque" personal, siempre dibujando nubarrones en su futuro desarrollo que sólo despejarían si te ponías en sus expertas manos.....pero entonces sacaba su varita mágica de los supertratamientos de ultimísima generación llegados de Alemania y EE.UU, y ya estabas atrapado en la telaraña.
- Si el diagnóstico previo era de alguna patología molesta, susceptible de una intervención quirúrgica dentro de un tiempo, y por lo tanto "curable", tipo hernias lumbares o cervicales, úlcera intestinal....lógicamente había que realizar las pertinentes pruebas y...¡bingo! él te lo arreglaba con tratamiento osteopático (manipulaciones) e inyecciones de la misma procedencia que las anteriores. Más tarde pasaría a "intervenir con microcirugía"...¡así nos fue!
- Si el diagnóstico no era lo suficientemente grave, no había problema: pruebas y ¡dale gracias a Dios por que te había cogido a tiempo! porque los índicadores tumorales marcaban altos, es decir estabas a las puertas de desarrollar un cáncer, si es que ya no lo tenías encima.
El caso era tenerte "enganchado", ¿y de dónde sacaba Coté tanto conocimiento médico? Ahora que repasamos nuestros informes médicos caemos en la cuenta de que las patologías de las que nos trataba eran unas doce o quince, con su pequeño toque diferenciador, que era tan insignificante que le llevaba muchas veces a contradecirse con respecto a lo que te había dicho a lo mejor unos meses antes, pero eso sí la equivocada eras tú...¡faltaría más! A tal extremo llegó de aplicarnos la misma patología a unos y otros que existen informes copiados miméticamente, en el que sólo cambia el nombre como el de Abel y el mío, ambos con una mielitis transversa que por supuesto JAMÁS tuvimos. Además mientras te hacías las pruebas que él te solicitaba le daba tiempo al chico de "aprenderse" todo aquello que necesitaba saber sobre tu auténtico caso para darle después su dramático giro que te convertiría para siempre en "cotédependiente".
Es decir él se "empapaba", vía libros, vía internet, de todo lo existente entorno a esa raras enfermedades y luego nos soltaba el rollo y nosotros soltábamos la pasta y la salud. Es que no hay que olvidarse de que inteligente no, pero listo ha sido y es un rato largo.
Entonces ¿diagnosticaba Coté?, pues claro que sí, siempre buscando lo peor de lo peor: enfermedades raras, parásitos innombrables pero peligrosísimos, patologías previas complicadas con otras nuevas,....pero siempre, siempre al límite, era el reino del miedo insuperable, ahí estaba el quid de la cuestión. 
De todos modos lo extraño en todo esto es que nunca un médico de los de verdad (y mira que sus pacientes hemos visitado unos cuantos) nos hubiese dicho que eso sonaba a "chino" (nunca mejor dicho) y nos hubiese alertado, o incluso mejor le hubiese denunciado....jamás entenderé cómo tuvo tanto tiempo la consulta abierta cuando el Colegio Médico que en su momento le denunció sabía que era un (presunto) impostor y cómo la Justicia y la Autoridades no procedieron a clausurar su Clínica.....los hay con suerte, ¡pero hasta la suerte tiene fecha de caducidad!

viernes, 9 de marzo de 2012

Seguir adelante.

Estos días aprovechando mi convalecencia he puesto un poco de orden en la ingente cantidad de documentación que tengo acumulada en casa sobre nuestro "caso"....¡cuántas cosas han pasado en estos cuatro años, cuántas más en los años de "ejercicio profesional" del rapaciño de Ferrol, y cuánto queda por contar!
Al revisar los historiales de mis compañeros me he vuelto a estremecer, a revivir la pesadilla, y me he dado cuenta de que en los últimos tiempos yo también he caído en la misma trampa que este individuo le ha tendido a la Justicia (abusando de los instrumentos que brinda a todo ciudadano), la de prestarle más atención a los procedimientos judiciales (recursos, alegaciones, demandas...) que a nuestra historia y a los auténticos protagonistas de ella, nosotros sus "presuntas" (ja) víctimas. Pues hasta aquí, no te vas a salir con la tuya; toca retomar nuestro papel y explicar lo que el "señor doctor" hacía a sus cobayas humanas a cambio de enriquecer poco a poco su patrimonio hasta cantidades que le sacarían los colores a cualquier persona decente.
Seguiré contando nuestros casos, nuestros "tratamientos y operaciones", el "modus operandi" de Coté, el patrimonio que amasó a costa de nuestro sufrimiento y nuestro dolor, sus cómplices, su retorcida personalidad, las consecuencias de todo ello y por supuesto de nuestro día a día que ya ha quedado condicionado para siempre por lo que nos ha hecho.
Pero la grandeza de la Justicia hará posible que el día que este tipo entre en Teixeiro (y entrará, seguro que entrará, no me cabe la  menor duda) nosotros empezaremos a olvidarnos de él, y él en cambio nos recordará a cada momento desde la soledad de su celda, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año, y ya será para el resto de su vida.
Toca seguir adelante!

miércoles, 8 de febrero de 2012

No me he olvidado: ¡Cuatro años!

Desde el domingo que estoy pensando en estos tres últimos días y en lo que hace cuatro años pasaba en Ferrol en unas fechas como éstas, ¡cómo olvidarlo, CUATRO largos años!
Alguien podría decir que los años pasan rápido, para mí desde luego no. Han ocurrido tantas cosas que sólo de pensarlo me da fatiga; Juzgados, Instituciones, Colegios Profesionales, Administración Judicial, Administración Sanitaria, Medios de Comunicación...uff! ha sido un no parar.

Algunos reveses judiciales muy difíciles de digerir: lo incomprensibles que pueden ser a veces las decisiones "conforme a Derecho"; bien es verdad que en esos momentos tan duros un buen amigo, que de esto sabe un rato, cada vez que sufríamos un bofetón judicial me decía "paciencia, paciencia, que la Justicia es lenta, pero llega", ¡qué razón lleva!
Y sí, hoy hace cuatro años que Coté ingresaba en prisión por primera vez. Con todo lo que ha pasado, al revisar la prensa de aquellos días, aún soy capaz de sentir las mismas sensaciones tan fuertes, extrañas, contradictorias, atemorizantes, liberadoras....Nunca olvidaré esa primera reacción al leer la prensa de la mañana en internet: "Coté detenido, Dios mio, es justicia divina, el que la hace la paga", sin darme cuenta unas cuantas lágrimas caían por mi cara mientras llamaba por teléfono a Fernando, a mi madre....¡Qué poco imaginaba yo que aquella detención me traería otras muchas lágrimas, mucho trabajo, mucha frustración...! pero también muchos y magníficos amigos y compañeros, mucha solidaridad, cariño y comprensión, mucha experiencia judicial que me ha devuelto la ilusión y el gusto por mi carrera, el respeto de los profesionales sanitarios...y tantas cosas buenas, si es que hasta las rosas más bonitas tienen espinas!

Esto ha sido, es y seguramente será, muy duro, pero ya sabéis que tengo una confianza absoluta en la Justicia, y sobre todo siempre tuve muy claro que sólo acaban contigo si te acabas rindiendo, y yo soy de las que en la guerra no rinde la bandera aunque me quede sin cartuchos, siempre habrá una estaca o una piedra al alcance de mi mano.
Ahora, 1460 días después de aquella primera detención, estoy convencida de que volveremos a verle entrar en Teixeiro, sólo que esta vez será por una larga, muy larga temporada, es de JUSTICIA!!

lunes, 30 de enero de 2012

Cuando Coté amplió la Clínica.

Después de estas semanas subida a la montaña rusa de problemas de salud, problemas con el blog y noticias sobre las denuncias que me/nos interpuso Coté, toca recuperar "nuestra historia" y nada mejor para ello que hablar de la ampliación que el "doctor" hizo de su Clínica, aunque fuese más adecuado llamarle "negocio".
Como ya os dije alguna vez yo me fui de aquel infierno un 14 de febrero de 2006 y no volví más. Pues bien, por aquellas fechas aún no había ampliado su Clínica de la Calle Real, si bien ya hacía mucho tiempo que, al menos a mí, me había hablado de su deseo de comprar el piso de enfrente, en la misma planta; al parecer la dueña le ponía muchos problemas y además "se le iba la mano en la cantidad".....sería por dinero!!! Y hablando de irse la  mano, al único que se le ha ido la mano, el brazo y todo lo demás es al muchachote ferrolano.
Comprenderéis entonces que lo que os voy a contar lo sé por lo que a su vez me han contado los compañeros que allí estuvieron. Una vez más podréis comprobar que a Coté le iba el lujo y la apariencia, aunque no la elegancia ni el buen gusto, esto no lo da el dinero sino la cultura y la educación, y como no están en venta no las pudiste comprar ricachón!
En la entrada de la "parte nueva", a la derecha, había un pequeño sofá en un rincón. A la izquierda, en lo que era el salón-comedor del piso, su fastuoso despacho; en él destacaba un armario-vitrina a la izquierda en la que se almacenaban libros de medicina....¿de qué si no?, ¡pena que no se los leyese!, ¿los compraría al kilo?, acompañados de figuras y alguna plaquita; cerca un ostentoso sofá de cuero y presidiendo el despacho una imponente mesa de metacrilato, con sus modernas sillas (2 de confidente y un sillón para el doctor); sobre la mesa tarjetas de visita y papeles en cantidad.
Detrás de su sillón, el ordenador y la impresora; ordenador en el que, de vez en cuando, a algunos les enseñó las técnicas que utilizaba en operaciones delicadas (por supuesto no eran vídeos de él, sino de los muchos que hay en la red). Al lado de la mesa de despacho, una librería de madera noble (...¡que le quedaba de un bien!!) , en la que tenía varios tomos médicos sobre el cáncer, por supuesto en inglés.
Hacia atrás y en un rincón había un sillón de cuero, monoplaza, en el que más de una vez se sentaba el "colega" Gisbert, mientras el doctor explicaba a los pacientes su diagnóstico y los tratamientos que se disponia a aplicar para atajar las dolencias.
En el resto del piso había tres salas (habitaciones) en las que había una camilla, una mesilla metálica en la que depositaba el material (medicación, agujas, etc,) y también unas pequeñas estanterías en las que estaban colocados varios libros de medicina (muchos de ellos sobre el cáncer).
En una de las habitaciones, la que seguramente era la habitación  principal del piso, había una cama y un sillón reclinable. Esa habitación se utilizaba para los pacientes "más delicados" o los que necesitaban cuidados especiales o reposo tras una "intervención" (se me remueven las tripas....¿intervención?...¡caradura!).
Había un cuarto de baño general y de lo que sería la cocina sólo se debía utilizar para cambiarse de ropa las "enfermeras", comer cuando comían allí o para otros usos propios. Se ve que decidió que la cocina del viejo piso siguiera haciendo el papel de "quirófano", aunque muchos la recordemos más como una cámara de torturas.
El piso estaba muy cuidado, como nuevo, con calefacción, bien pintado y con armarios empotrados. Alternaba colores suaves con algunos más fuertes, y mezclaba los materiales, quería obtener un estilo muy "in", nuevo, elegante.....pero no lo consiguió. Eso sí se gastó un pastón en muebles y decoración, total pagábamos nosotros!
Tres o cuatro años más de explotación, engaño y dolor en una exhibición de poderío "médico"; años donde lo único importante era amasar pasta y más pasta, a costa de lo que fuese: de nuestros bienes hipotecados o malvendidos, de nuestras empresas, de nuestros préstamos, de nuestras familias, de nuestra tranquilidad.....de nuestra vida!!
Amasaste dinero, sí, como los faraones amasaban riquezas en el Antiguo Egipto, riquezas que se llevaban a la tumba....tu desgracia será que allí a donde te va a mandar la Justicia, allí no podrás llevarte tu inmenso patrimonio, pobre chico rico!!

martes, 12 de julio de 2011

Preguntas sin respuestas (I). Los extraños "profesionales".

Después de tres años y seis meses de Instrucción, de un abultado Sumario, de declaraciones y práctica de numerosas pruebas, hay sin embargo muchas preguntas que siguen sin respuesta, y no será porque no nos hayamos interesado en buscar respuestas, pero de una manera u otra siempre nos topamos con alguna muralla, algún impedimento....pero eso no quiere decir que no vayamos a persistir en sacarlo a la luz, creo que nos hemos ganado el derecho a esas respuestas!!!
No voy a volver aquí al asunto de los medicamentos utilizados por el Sr. Doctor, ya se ha hablado bastante en artículos anteriores y lo que se hablará.....
Pero por abrir alguna otra "puerta", hablemos de profesionales. Al margen de los médicos presentes en el Procedimiento como denunciantes y de otro también imputado en la causa (Dr. Arriaza) ¿alguno de vosotros recuerda algún profesional más que hubiese estado "ayudando o aprendiendo" en la Clínica del insigne muchacho? (por supuesto no me refiero a Gisbert, que es tan médico como yo, sino a otros presuntos (o reales) profesionales de la Sanidad.
Pues yo sí, en el verano del 2003, apenas tres meses después de que me dejase en una silla de ruedas, apareció por la consulta un presunto doctor pakistaní (así lo presentó y desde luego el aspecto lo tenía) con el que hablaba en inglés y que al parecer venía a "completar su formación con el maestro". Este individuo fue testigo de unas durísimas manipulaciones que me realizó el presunto doctor, cuando yo apenas me mantenía en pie sin mis muletas o mi silla de ruedas, eso sí después de advertirme que era una técnica superespecial cuidada al milímetro para no hacerme más daño en mi ya dañada médula pero en todo caso necesaria para restaurar la circulación en la zona medular. Nuestro presuntiño le enseñó mis resonancias y el doctor pakistaní paraecía asombrado, no sé si es porque no entendía ni patata o porque pensaría que yo era requetetonta al estar allí.
Cuando le ví otro día, el bueno del hombre quiso "comunicarse" conmigo pero yo de inglés "ná de ná" y el de español más bien poquitito; al final lo que me dió a entender que para él todo eso era nuevo, que tenía mucha suerte de estar con el doctorciño aunque era muy "riesgado" (se entiende ¿no?). En fin que fueron un par de meses y del doctor pakistaní nunca más se supo....¿alguien más que yo se acuerda de él?.
También recuerdo a un jovencito que según Coté estaba aprendiendo con él "lo mejor de la osteopatía" porque todavía estaba estudiando; a este chico le recriminaba que con el "coquito" que tenía no realizase la carrera de Medicina al completo en lugar de Osteopatía. También echó poco tiempo con él y alguien me contó hace poco que creía que es un osteópata que tenía su consulta en un pueblo cercano a La Coruña....¿qué sabéis de esto?.
¿Cómo llegaron estas personas allí? ¿quién las envió? ¿qué sabían o les habían contado del presunto doctor?
En Vinaroz sabemos que contó con la ayuda de una doctora de origen extranjero, pero médico de verdad, si bien su participación en todo ese entramado está por esclarecer; por cierto que en el momento de la detención de Coté estaba a punto de empezar a trabajar allí otra doctora también de verdad, que había respondido a una oferta de trabajo; cuando hablé con ella daba gracias a Dios de que se les hubiera detenido antes de haber caído allí. Me contó que cuando la entrevistaron para el trabajo todo le pareció de lo más normal...¡a ella y a miles de personas más, así nos fue!

miércoles, 6 de julio de 2011

Dos "cubículos" especiales.

Para terminar de describir la Clínica de la calle Real de Ferrol (bueno en su parte original, la de la derecha, luego vendría la ampliación al piso de la izquierda), aparte lógicamente de un cuarto de baño que utilizábamos todos los pacientes y que no merece más espacio que el señalar que era de lo más normal, decorado sencillo (salvo el horrible cestón de girasoles artificiales que estuvo durante mucho tiempo en la bañera), existían otros dos espacios, "cubículos" muy curiosos: el tendedero, con puerta lógicamente a la cocina reconvertida en quirófano, y el otro cuarto de baño, el situado dentro de la habitación que utilizaba como despacho.
¿Qué tenían de especiales esos dos lugares?. Pues el primero, el tendedero, funcionaba a modo de "archivo" para las pruebas y expedientes médicos; allí se encontraban dos o tres muebles archivadores de grandes dimensiones de donde las "enfermeras" sacaban y metían grandes sobres con nuestras radiografías, resonancias, analíticas.... Por cierto que una gran parte de esas pruebas radiológicas se realizaron, a solicitud de él, en el Hospital Modelo de A Coruña (mayoritariamente, había algún otro lugar....) y las analíticas, solicitadas también por él, al Laboratorio Lema y Bandín de Vigo. A todo esto había que añadir aquellas pruebas que tú pudieses llevar realizadas anteriormente a caer en sus manos. Suponemos, esperamos, que todo eso esté adjuntado al Sumario y que al final podamos recuperarlo, al fin y al cabo es nuestro ¿no?
El segundo, el cuarto de baño del despacho; ahí, ahí está el centro de una de nuestras mayores pesadillas, de tantas incógnitas aún sin resolver. Creo que deben ser escasos los pacientes que pudieron entrar allí, tal vez por una urgencia si el otro baño estaba ocupado, pero si podía hacerte esperar a que quedase libre el común, te hacía esperar. ¿Por qué ese interés en que no viésemos aquello?....Porque allí estaba la nevera dentro de la que se encontraban cientos de jeringuillas cargadas de NO SÉ QUÉ, de diferentes medidas, casi todas incoloras...Allí también entraban y salían continuamente las "enfermeras" a buscar nuestras dosis, y claro entre tanto ir y venir la puerta quedaba entornada, y si coincidía que ese día te tocaba su despacho para la "sesión", podías ver fugazmente la dichosa nevera. Imaginaos si tuve ocasión de verla en nueve años!!!......De hecho esa nevera pudo verse por la televisión y en algún periódico con ocasión de su primera detención.
No sé si porque soy muy cabezona pero tengo la intuición de que acabaremos por saber qué contenían esas jeringuillas y sea lo que sea que tuvieran, el galeno del "gran curriculum" según obra en el Sumario NO tiene titulación para usarlas con las personas (ni siquiera con animales)......¡¡mmmm, qué mal te pintan las cosas chaval!!

lunes, 9 de mayo de 2011

El quirófano: II Parte

Me he retrasado en escribir un nuevo artículo porque mi querido portátil ha sufrido un "virus" repentino que se ha saltado un montón de "vacunas" que se le habían puesto en previsión de ataques como aquel de hace un tiempo que me fundió el disco duro de mi fiel compañero. "Curado" ya de este bicho me pongo de nuevo a la tarea.
Había días que veíamos al "doctor" enfundado en su pijama de cirujano, mascarilla al cuello, gorrito, zuecos y guantes de látex (que visto lo visto no sé para qué los quería), entonces ya nuestra común resignación se elevaba a infinita paciencia porque eso significaba que la eminencia tenía "operación" y que podíamos pasarnos allí no horas sino todo el puñetero día.
Lo peor era si el "operado" eras tú; si era la primera vez no sabías lo que te esperaba dentro e ibas ingénua como un niño pequeño, pero si ya repetías te sentías como cordero que iba al matadero.
Ese maldito sitio fue testigo de cortes en la espalda, hasta diez en una misma persona desde la nuca hasta la base de la cintura (mieloablación), de "extracciones" de líquido raquídeo de la médula, de elongaciones de pene, de "extracciones" de trombos, de descompresión vertebral con introducción de microalmohadillas intervertebrales, de inserciones de microcánulas en la base craneal, de operación de fimosis, operación de fisura anal, de oclusión de tímpano, de hemorroides, de bultos, de lunares y quistes.....de TODO!!
EN MUCHOS CASOS LAS CICATRICES Y LOS INFORMES (sí Coté, los informes, que a veces alguno te hemos quitado) SIGUEN AHÍ.
Mi historia en aquel horrible lugar es tan dilatada, prácticamente nueve años, que desde el primer momento que empecé a escribir en este blog tomé la determinación de ir desgranándola por capítulos, pues yo solita tengo para un libro...y lo habrá, seguro que un día ese libro lo habrá pero cuando me asegure de que va a tener un final feliz, y para eso aún queda algún tiempo por delante.
Escasamente dos meses después de dejarme en una silla de ruedas ("presuntamente") llegué a su Clínica y tras "explorarme" la espalda me dijo:
- La cosa va mejorando pero en la base de la columna detecto un coágulo que está presionando los nervios que bajan a las piernas, y si no lo extraemos rápidamente puede dejártelas insensibles para el resto de la vida, con el riesgo añadido de que si se infecta puedas quedar parapléjica, hay que extraerlo ya".
Ante aquello le contesté:
- ¿Y cuándo tengo que venir a hacerlo? (pensando que necesitaría una preparación previa).....
- ¿cómo qué cuándo? - me contestó - ya mismo"; y dirigiéndose a una de las "enfermeras le dijo que preparase todo para la extracción.
-¿Entonces me vas a poner anestesia local claro?
- No, esto no puede hacerse con anestesia, no se puede contaminar la zona.
Al poco rato ya estaba boca abajo, cada una de las "enfermeras" me sujetaban la cabeza y la espalda.
- No te muevas ni lo más mínimo pues un movimiento en falso y puede ser fatal (¡y me lo dices ahora!).
De repente un dolor terrible en la cintura como si me estuviesen partiendo en dos.....¡Dios, si todavía me está doliendo!, me ahogo al recordarlo, bebo agua para seguir escribiendo, tengo los ojos llenos de lágrimas al recordarlo; las piernas me dolían una barbaridad, me sentía clavada a la camilla, notaba que la cabeza me estallaba....
-¡Por Dios termina, termina que no puedo más!
- No te muevas - me gritó - esto no es peor que un parto y ya has parido dos!
Me dejó allí un rato boca abajo, mientras me hacían la cura le enseñaba la jeringuilla a Fernando, explicándole el mal color que tenía la sangre lo que significaba que habíamos llegado a tiempo porque ya estaba empezando a infectarse.
Cuando por fin me dí la vuelta, estaba mareada, con la cara llena de lágrimas y me dijo:
- Venga que no ha sido para tanto, mira, mira la mierda que tenías ahí dentro - me enseña una jeringuilla con una gruesa y larga aguja llena de sangre - ¿no ves el mal color que tiene?, de buena te has salvado; llora pero de alegría.
Os juro que apenas si veía nada, y lo que ví me parecía de lo más normal.
Mis piernas no mejoraron lo más mínimo después de aquello, es más la izquierda empeoró, pero eso ya es otra historia.
Demasiadas pruebas has dejado tras de tí, yo soy una de ellas, sólo una, ni siquiera la más importante, pero llegará el día que deje de ser una prueba en un Sumario para ser una persona libre de tí, alguien que dejará de sobrevivir para empezar a vivir de nuevo, todo lo contrario que tú.
PD: perdonad si hay alguna errata, normalmente suelo releer lo que escribo, pero no podría volver a leer esto ¿lo entendéis verdad?

domingo, 24 de abril de 2011

El "quirófano" (I Parte).

Algunos de mis compañeros en el artículo sobre las cabinas ya han adelantado diferentes aspectos de ese particular habitáculo al que todos conocíamos como "quirófano".
¿Qué hacia a aquella cabina diferente a las demás para ser merecedora de tal apelativo?.
Lo primero es que en ella es donde el insigne "doctor" practicaba sus "intervenciones", o dicho de otro modo donde "operaba"; evidentemente si en el día en que tu acudías a la consulta no tenía que "operar" era utilizada como una cabina más para aplicar los "tratamientos".
Esta cabina no tenía las paredes pintadas de colores, sino cubiertas de azulejo, ni tampoco tenía parquet en el suelo sino baldosas de grés, ni armario empotrado sino muebles blancos de todos los tamaños y con una puerta que daba además a una especie de tendedero interior; ¿por qué esa diferencias?, versión oficial: "como comprenderás para un quirófano se necesitan superficies no porosas y fáciles de limpiar, la asepsia es imprescindible".....¿la asepsia? ¿qué asepsia muchacho? si una de las veces que entré allí tuve que señalarte la conveniencia de recoger del suelo un algodón manchado en sangre y la necesidad de pasar la fregona en unas gotitas de sangre que había al lado de la camilla!!!!; ¿asepsia? tú que rara vez te ponías guantes de látex y si lo hacías ibas de una cabina a otra sin quitártelos.....ahora nos explicamos las enfermedades de algunos compañeros ¿verdad?.
Dejémonos de zarandajas que todos tenemos muy claro que aquello era la primitiva cocina del piso que lógicamente había reformado y el famoso tendedero resultó ser "el archivo de las radiografías porque necesitan una temperatura especial inferior a la del resto de la Clínica para que no se deterioren"... ¡coño! (perdón) pues las de los Hospitales deben estar como el rosbif de vuelta y vuelta.
La puerta ¿os acordáis? era la única con cristal, como la de cualquier cocina; y como cualquier cocina estaba situada en el hall, a la entrada de la Clínica, frente a la Sala de Espera (salón-comedor).
Allí había un fregadero, una maquina circular que "licuaba" las muestras de sangre, una pantalla para examinar radiografías, ecografías y resonancias, un ordenador y durante algún tiempo también un microscopio. Sobre la encimera, el famoso frasco similar a los de suero, siempre cerrado con un tapón de corcho y una aguja hipodérmica clavada permanentemente en él para, a través de ella, cargar y recargar una y otra vez alguna de las jeringuillas que nos tocaban a cada uno. Una lámpara de esas circulares con una gran lupa en el centro, una columna vertebral de plástico (de las que se usan para estudiar) y un potente fluorescente en el techo sobre la camilla completaban la puesta en escena, porque allí, allí no se podían colgar títulos, era un quirófano!!
De los muebles blancos salían las "otras" sutancias que nos inyectaba, especialmente de los cajones y puertas del mueble situado justo a la entrada; de los muebles próximos a la camilla salía el material de cirugía, de una cajón no de cubetas con líquido para esterilizar, pero claro todo eso ya había sido esterilizado previamente.
"Pero Coté ¿esto no es poco apropiado para que hagas intervenciones quirúrgicas?"...." ¿qué dices? te puedo asegurar que tiene mejores condiciones que muchos Hospitales Públicos y además no te olvides que lo mío es microcirugía y ahí las posibilidades de infección son infinitamente menores que en una operación convencional, ¿no ves que apenas si queda cicatriz?"
¿Que no queda cicatriz?, ¿que no queda cicatriz?, las físicas ciertamente son milimétricas, total para no hacer nada qué puñetas tenías que cortar!!... pero las otras, las del alma, las del daño psicológico no hay cirujano plástico en este mundo por muy bueno que sea, y me consta que hay muchos (no como tú, chapuzas), que las pueda disimular. Sin embargo estoy convencida de que quien curará tanto dolor y que atenuará para siempre las indelebles marcas que nos has dejado será esa a la que tú tan poco respetas: la JUSTICIA!
"Del sufrimiento surgen las almas más fuertes. Los caracteres más sólidos están plagados de cicatrices". Khalil Gibran.

martes, 19 de abril de 2011

La pesadilla de las cabinas: las inyecciones!!

Creo que este comentario que me ha enviado Sonia define bastante bien lo que ocurría cuando llegábamos a esas cabinas, por eso he decidido que figure aquí como artículo principal, sobre todo teniendo como eje central a ese "aparello infernal" que cada vez que nos lo volvemos a cruzar en nuestra vida nos estremece hasta el alma: las inyecciones!!
"Llevo varios días queriendo escribir, pero el hecho de ponerme a recordar sinceramente me costaba bastante. Que voy a decir yo de esas cabinas, después de 8 años conozco cada una y cada rincón de ellas…tanto las de Ferrol como las de Viveiro. A primera hora en Ferrol, una vez que esperabas cola en el portal, subías a la consulta a que Sonia y María te abrieran la puerta para coger número…ya empezaba la espera, pues el señorito todavía no había llegado…y yo muchas veces ya no tenía ni ganas de sentarme, me apoyaba en la puerta de la primera cabina donde en ese momento Sonia o María cargaban mas de 100 jeringuillas de un bote transparente, una detrás de otra…y hablaba con ellas de que tal esto que tal lo otro, puesto que ya les tenía un afecto enorme. Esa cabina era conocida por nosotros como “la cocina”, (donde me operó). Mas de una vez le pregunté porqué aquello parecía una cocina y me decía que se habían confundido al poner los azulejos….en fin… Volviendo a ese bote de donde se cargaban las jeringuillas, me llamó siempre la atención de lo que podía ser…recuerdo que una vez estando esperando en esa camilla me acerqué a ese bote y vi que tenía la etiqueta arrancada….(al final supimos que era simplemente suero)… Como dicen mis compañeros los pinchazos eran una tortura: en la boca, en el cuello, varias veces en los brazos, en la nalga( que te paralizaba toda la pierna), en la espalda de arriba abajo dos veces…no quiero ni acordarme de cómo tenía los brazos, parecía una yonki, me daba hasta vergüenza andar de manga corta…recuerdo una vez que de los pinchazos en el brazo derecho me salió un bollo, y no podía ni moverlo, me quedara doblado, y tuve que ir conduciendo de Ferrol a Lugo cambiando las marchas con el brazo izquierdo todo el camino…para matarme… Una vez que lo detuvieron por primera vez, estuve mucho tiempo con pesadillas, soñando con el, me despertaba llorando o chillando…incluso mas de una vez dormida me remangaba los brazos y me levantaba como esperando a que el me pinchaba…hasta dormida me hacía sufrir este miserable. ODIO esos pisos, no volvería a entrar ahí ni loca, JAMÁS."
Como te entiendo Sonia!! Parece que las estoy viendo, una más gruesa cargada de un líquido transparente, otras tres o cuatro más finas, alguna de ellas a veces cargada con un líquido rojo. Las de los brazos quemaban al pincharte, incluso enrojecía la zona...muchas veces te mareabas o te empezaba a latir fuertemente el corazón; sé de compañeros que perdieron el conocimiento, tuvieron caídas de tensión e incluso el famoso infarto!!
En uno de aquellos tratamientos llegados de EE.UU. mi cuerpo se cubrió de manchas y granos pequeñitos rojos, que me picaban bastante, sobre todo cuando me duchaba y que no me calmaba con ninguna crema. Cuando me los vió me echó la bronca preguntándome qué es lo que estaba tomando sin que él lo supiera "¿yooooooooooo?, yo no tomo nada, esto debe ser del tratamiento que me estás poniendo"....."de eso nada, este tratamiento no da reacción, será tu estrés que te pasas la vida estresada cualquier día te va a dar algo y ahí te quedas" (me espetó). Lo que sé es que tan pronto desapareció la jeringuilla de líquido rojo, también desaparecieron mis manchas....Un día, en un descuido, en la cabina-quirófano (de la que hablaré en el próximo artículo) pusieron sobre la encimera dos ampollas rojas para cargar unas jeringuillas, lógicamente miré lo que ponían: Vitamina B12......yo soy alérgica a los preparados de vitamina B!! Cuando entró una de las "enfermeras" le pregunté "¿el líquido rojo de las jeringuillas es éste?..."sí, claro"..."¿pero sólo hay éste rojo o hay más?"...."no, que yo sepa sólo hay éste, ¿por qué?"..."por nada".....hijo de XXXX pensé me pudiste haber matado! Cuando entró le pedí explicaciones pero enfadado me dijo que él sabía muy bien lo que hacía, y que a mí jamás me había pinchado ese líquido rojo...¿quéeeeeeeeee?, y que además él manejaba más líquidos rojos que la vitamina B.... si ya. Aquel día empecé a despedirme de aquella maldita clínica, ya las cosas empezaban a no gustarme nada.
Y en cuanto a los brazos, creo que ya lo dije en alguna entrevista, pero a mi también me daba vergüenza que me vieran los brazos en verano, parecía una yonqui.....¿y qué éramos sino yonquis que acudíamos cada semana, cada dos o tres días a por nuestra dosis? lo que aún desconocemos es qué sustancias llevaban esas dosis, ahí está todavía, DESPUÉS DE TRES AÑOS, nuestro temor.

jueves, 14 de octubre de 2010

El misterio de los títulos desaparecidos.

Antes de hablar de las cabinas y de intentar sorprenderos un poco con un artículo sobre el extenso curriculum de nuestro doctorcete, quería relataros un hecho que considero como poco interesante por las interrogantes que genera, sobre todo ahora que sabemos todo lo que hay detrás.
No sabría decir muy bien en qué fecha sucedió, pero yo aún iba allí por lo que tuvo que ser antes de febrero del 2006; no sé, pero tengo un vago recuerdo que me lleva al año 2004, aunque no lo podría jurar. Me refiero a la misteriosa, repentina y mal explicada, desaparición de TODOS los títulos que ostentosamente colgaban de las paredes de la Clínica de la Calle Real.

Una tarde-noche de lunes, cuando entré en la segunda cabina del pasillo para recibir mi "tratamiento" contemplé sorprendida la desnudez de las paredes de aquella habitación; todos los clavos y alcayatas estaban allí, pero ni uno sólo de los flamantes títulos. Ya tendida en la camilla, esperando por mis "banderillas", entró el señor "doctor", al que tras saludarle le pregunté:

- ¿Oye, y qué ha pasado con los títulos?
- Nada, que tengo que pintar y por eso los saqué; ¿no ves esa pared? es que tengo algunas grietas como esa por el piso y le reclamé a la constructora para que me lo arregle, que el piso es nuevo y costó una pasta, como para que tenga que tragar con esto en tan poco tiempo.
A la semana siguiente cuando volví para mi "tratamiento", me tocó entrar en una cabina diferente, y ni rastro de títulos, así que cuando entró la enfermera le dije:
- Así que vamos a estar de obras....
-¿De obras? ¿qué obras?..
- Pintar todo, por lo de las grietas, supongo que cerrará unos días...
Su cara de extrañeza fue un poema.
-No, no creo que se cierre, bueno, no sé.
¿No sabía?, alguien que trabaja en la Clínica y ve que desaparecen los títulos de la pared ¿no le pregunta al "jefe"? ¿o tal vez el "jefe" en un despiste le dió una versión diferente a la mía?....ya no sería la primera vez que Coté nos decía diego donde antes había dicho digo (y lo de Diego no va con segundas, sino con primerísimas!!!).
Lo cierto es que esas paredes estuvieron desnudas una larga temporada....y los pintores sin aparecer, de hecho jamás aparecieron. Pasado un tiempo volvieron a estar (quizás con alguno más) de nuevo en su sitio y yo, con la confianza que se crea en tantos años de relación médico-paciente, le dije:
- Bueno y al final no pintaste...
- Me ponían muchos problemas para hacerlo en el tiempo que les exigía, ¿que se creen, que yo puedo tener la Clínica cerrada más de dos días seguidos?, así que ahora lo harán cuando a mí me convenga y además gratis.
Cuando me fuí, en el 2006 aún no había pintado, pero los títulos siguieron allí hasta el día en que fue detenido.
Ahora conversando con los compañeros han surgido otras dos explicaciones: "voy a cambiar todos los marcos para igualarlos" y "hay humedad que ha afectado a los diplomas por detrás y tengo que renovarlos y arreglar lo de las humedades"....(¿humedaaad?, ¿dónde?, si además de soleado y nuevo, tenía siempre la calefacción a tope).
Misteriosa desaparición a lo Guadiana: ahora están, ahora no están, ahora vuelven a estar.....da qué pensar ¿verdad?.
Yo ya tengo una teoría del por qué ¿y vosotros?

viernes, 3 de septiembre de 2010

Para empezar la historia.

Lo prometido es deuda, y voy a dar comienzo a la historia de esta pesadilla desde sus orígenes, y lo haré con este corto preámbulo.
Algo se ha podido ver en los documentales que nos han dedicado "Diario de...un impostor de bata blanca" de Tele 5 y el especial de la TVG "Coté, feridas abertas", pero como es lógico quince años de trayectoria "profesional" no se pueden condensar en sólo una hora por muy bien que lo hayan hecho (y lo hicieron) ambos programas, a los que de nuevo quiero manifestarles nuestro infinito agradecimiento.
Seguramente a los lectores de este blog, ajenos al caso, les parecerá increíble la disparatada progresión de un hombre listo, que no inteligente, y avaricioso hasta la exageración, hasta "romper el saco", hasta acabar como Al Capone "pillado por la pasta"....lo otro, lo nuestro, vendría después. Y es verdad que cuando coges distancia y tratas de ser objetiva todo este asunto te parece increíble, y hasta te preguntas cómo pudiste caer allí; pero no tardas mucho en responderte, y entonces los recuerdos se te agolpan en el alma, en la cabeza y en el estómago, en una especie de refrito de rabia, dolor y odio inmenso, porque la tela de araña estaba magistralmente tejida, tanto que atrapó a cientos de personas, tal vez miles. Pero que nadie se llame a engaño para que una tela de araña de tal magnitud resultase atrayente, creíble, no bastaba sólo con la "listeza" y avaricia del presunto; a tejer la maraña se apuntaron algunos colaboradores necesarios que pronto se convertirían en una corte de parásitos dispuestos a sacar su parte del suculento pastel que suponíamos todos nosotros.
Quizás al final de este recorrido muchos amigos, conocidos o sólo lectores se pregunten cómo cabe tanta maldad en un ser humano.....para mí sólo cabe una respuesta: porque no es humano; de lo que no cabe duda es de que el "presunto" se ha ganado un lugar en la historia, en la negra historia del dinero manchado de sangre, la nuestra.